Stoke ya no es lo que era

Bojan volverá a ser importante en el Stoke 2015/16 (Fotografía: Phil Greig / Stoke City)

Bojan volverá a ser importante en el Stoke 2015/16 (Fotografía: Phil Greig / Stoke City)

Se fue Tony Pulis en 2013 y al sufrido aficionado del Stoke se le empezó a venir el mundo encima. Sin la imagen del técnico galés en el banquillo con su gorra calada, la garantía de que los potters continuaran en la Premier League parecía una ilusión, porque Pulis dominaba la teoría del más con menos, un ejemplo de cómo adaptarse a lo que hay en cada vestuario. Durante su etapa, visitar el Britannia era un dolor de cabeza para equipos de toda condición, especialmente los grandes. Cambiar las comodidades de Old Trafford o el Emirates por el frío y el barro de la incómoda Stoke-on-Trent siempre sacaba de quicio a más de uno, y muchos puntos previstos a priori terminaron quedándose en el vestuario local. 

Pero el mundo no se acabó con su salida. Tras Pulis, el banquillo pasó a ser propiedad de Mark Hughes, y de su mano el club ha ido experimentando un giro de 180 grados en su filosofía futbolística. Sin olvidar por completo ese espíritu de fútbol industrial que aún hoy sabe encarnar cuando vienen mal dadas, el Stoke se ha ido refinando, y la tendencia se ha agudizado aún más en el último mercado de fichajes. El gusto por la posesión se ha convertido en la referencia principal, y Bojan volverá a ser un año más el encargado de liderar el proyecto. 

Aunque Mark Hughes no está entre los entrenadores más mediáticos del mundo, su trayectoria como jugador luce presencias en clubes como Barcelona, Manchester United, Bayern o Chelsea, miembros hoy de la realeza europea. Tampoco conviene olvidar que Hughes fue entrenador en los primeros pasos de la actual etapa faraónica del Manchester City,  por lo que se le puede considerar un gourmet del fútbol en una ciudad de tascas y obreros. 

El proceso ha sido lento y muy sibilino, lo suficiente como para no alertar a la orgullosa afición del Britannia (la misma que le canta 'boring, boring' al Arsenal cuando se pone a tocar en horizontal buscando huecos que no existen en su defensa). Charlie Adam ha sido uno de sus grandes apoyos para este nuevo aire, y la temporada pasada aprovechó que Bojan llegaba con ganas de redimirse para entregarle las riendas del equipo en ataque. Hasta la grave lesión de rodilla del de Linyola, el juego del Stoke era uno de los más atractivos de toda la Premier League, sin por ello sacrificar su contundencia defensiva. La presencia de N'Zonzi* en el centro del campo garantizaba además criterio para unir dos parcelas tan diferentes entre sí.

Por debajo de Bojan aún falta por ver una verdadera explosión en el rendimiento de Arnautovic, otro jugador con buen pie del que siempre se espera más. Para los partidos de garra y empuje, aún queda el poderoso físico de Walters y Diouf, garantes del antiguo espíritu del Britannia. 

El gran cambio ha llegado durante este verano, en el que los movimientos del Stoke han llamado la atención por su atrevimiento -además de cierto riesgo-. Cuatro de ellos tienen un pasado bien en el Real Madrid (Joselu y Sergio Molina), bien en el Barcelona (Afellay y Moha el Ouriachi). Unidos a Bojan y Muniesa, exculés también, confirman que las dos potencias del fútbol español son la principal referencia para Mark Hughes. Molina fue el capitán del Juvenil A del Real Madrid la pasada temporada, y la desaparición del Real Madrid C lo dejaba en una situación complicada; mientras que el extremo Moha rechazó la oferta de renovación para seguir en el Barcelona, viendo la falta de oportunidades a los jugadores de las inferiores, así como el descenso a Segunda B del filial. Los ojeadores potters han estado muy finos pescando en aguas revueltas de los dos grandes.

Junto al Swansea de Garry Monk o la enésima reinvención del Newcastle, el Stoke será uno de los principales polos de atención entre los equipos de la zona media en la temporada que está a punto de comenzar en Inglaterra. No viene mal recordar que el Stoke cerró el curso pasado con un 6-1 a un Liverpool que aún tenía que asegurarse la presencia en Europa, un motivo más para tener un ojo en un Britannia al que, además del mono de trabajo, le empiezan a gustar los trajes.

*A falta de ver su adaptación al fútbol español y a sus compañeros, el Sevilla puede haber protagonizado el acierto del año en el mercado de fichajes con Steven N'Zonzi.