MLS 2015. El balance de los especialistas

La plantilla de los Portland Timbers celebra el título en Columbus (Fotografía: Portland Timbers)

La plantilla de los Portland Timbers celebra el título en Columbus (Fotografía: Portland Timbers)

El pasado domingo terminó la vigésima temporada de la MLS, en la que los Portland Timbers conquistaron su primera MLS Cup. Terminan así nueve meses de competición en una competición que ha dado un salto exponencial en lo mediático en Europa y sigue teniendo aún mucho margen de mejora por delante para intentar conseguir su gran objetivo, ser considerada como una liga de referencia a nivel mundial. Para analizar los puntos clave de la temporada, cinco de los mayores especialistas en la MLS de la actualidad en España responden a cuatro preguntas clave: 

  1. ¿Es merecido el título de Portland?
  2. ¿Cuál ha sido la sorpresa de la temporada?
  3. ¿Y la decepción?
  4. ¿Cuál es el principal aspecto a mejorar de la MLS?

Éstas son sus respuestas:

Rubén Fernández (Comentarista de Eurosport)

  1. Sin duda es merecido. El tramo final de temporada de Portland ha sido excelente, con seis victorias y tres empates en nueve encuentros. Han acabado invictos los playoffs después de jugar en Vancouver, Dallas y Columbus. El cambio de dibujo de Caleb Porter al pasar del 4-2-3-1 al 4-3-3 para situar a Valeri y Nagbe de interiores resultó clave para que un equipo que estaba casi fuera de la postemporada terminara ganando el título. 
  2. La sorpresa ha sido el rendimiento de Kei Kamara, que ha hecho la temporada de su vida. Los 26 goles que ha logrado parecían algo impensable para un hombre que supera ya la treintena y que jamás había hecho más de 11 goles en una campaña. Sorprende más aún si comprobamos que en su primera etapa en Columbus hizo cinco goles en dos años y que venía de hacer sólo cuatro goles con el Middlesbrough.     
  3. La decepción, a nivel colectivo, ha sido el rendimiento y juego de New York City, un equipo que en ningún momento de la temporada ha estado a la altura, por mucho que se le pueda juzgar de manera más benévola por ser un debutante. A nivel individual ha sido decepcionante y preocupante el rendimiento de las grandes estrellas que han desembarcado en la liga. Tótems como Gerrard, Lampard o Pirlo no han dejado la imagen esperada sobre el terreno de juego. No lo tendrán fácil la temporada próxima para rendir como obligan sus millonarios emolumentos.
  4. Debe mejorar, por un lado, el tema técnico. Hay un buen puñado de entrenadores limitados técnicamente y con pocos recursos en la dirección del equipo. Esta inercia puede empezar a cambiar con la llegada de entrenadores como Vieira o Paunovic. Por otro lado, la cuestión del arbitraje, muy mejorable. Hemos padecido errores de bulto cada jornada y decisiones arbitrales muy cuestionables.

Paco López G (Periodista especializado en fútbol internacional)

  1. Portland ha sido el mejor equipo de los playoffs, por lo tanto, en términos de "justicia", sí lo ha merecido. Ahora bien, si repasamos todo el 2015, no considero que Portland haya sido uno de los destacados, creo que New York Red Bulls, Columbus Crew o Vancouver Whitecaps, incluso LA Galaxy, han alcanzado momentos muy superiores. En especial New York Red Bulls, al que un gol en los primeros nueve segundos de la final de conferencia les descolocó los planes. Creo que hablando de "justicia" en todo el curso el título debería ser de los neoyorquinos. 
  2. La principal sorpresa ha sido Portland compitiendo y sabiendo defender, en ese sentido la colocación de Chará como único centrocampista defensivo y cambiando al 4-1-4-1 ha sido la aparición más decisiva. No me esperaba que un equipo tan alocado pudiera hacerse fuerte en defensa poniendo más talento ofensivo en los onces.
  3. La decepción fue Real Salt Lake, por encima de New York City incluso. El proyecto en Utah tiene potencial pero no arranca. Lo peor es que nadie ha parecido muy interesado en reactivarlo. Es un grupo que mezcla experiencia y juventud, mucho talento y sin locuras en fichajes. 
  4. Creo que la final será muy sonada por el arbitraje y viene bien, hace falta mejorar ahí. En cuanto a los proyectos diría que los entrenadores, pero ya se ha empezado a mover y muy bien con gente joven y atractiva como Patrick Vieira o Veljko Paunovic, además de iniciar negociaciones con gente más experimentada como Miguel Herrera o Walter Mazzarri. El buen nivel de la liga no se puede permitir a gente como Frank Klopas, Jim Curtin, Pablo Mastroeni o Jeff Cassar como entrenadores jefe.

Óscar Díez (Diarios de Fútbol)

  1. Para mí los títulos son siempre merecidos, porque llegar a la final implica que has tenido que hacer muchas cosas mejor que los demás a lo largo de muchos meses. Obviamente eso no quiere decir que Portland fuera el único equipo que se mereciera ganar, pero nunca se puede hablar de injusticia. Los Timbers han llegado a la postemporada en su mejor momento del año y además han tenido esa pizca de suerte en momentos clave que siempre necesita cualquier equipo campeón (la tanda de penaltis contra Sporting Kansas City o los dos goles de la final son un buen ejemplo). Y, por supuesto, este resultado viene a premiar el trabajo de Caleb Porter desde su llegada a Portland y vuelve a demostrar que con tiempo, ideas claras y conocimientos, la MLS siempre acaba devolviéndote algo grande. En ese sentido, este título es la recompensa perfecta a una gran labor de toda la organización y no sólo en este 2015.
  2. Seguramente la victoria de Portland sea, en cierta manera, una sorpresa. No creo que apareciera en muchas quinielas al comienzo de la temporada. Más allá de eso, creo que Vancouver y Dallas han rendido muy bien, por encima de lo previsto; aunque Dallas ya venía de un buen 2014, no esperaba que fuera a aguantar todo el año ahí arriba. Lo mismo vale para NY Red Bulls, claro, después del culebrón por la marcha de Petke. También Montreal ha conseguido empezar a carburar en el último tercio, cuando parecía más difícil. Y, ahora que lo pienso, seguramente la mayor sorpresa de la temporada fuera esa clasificación del Impact para la final de la Champions League. Que ya casi ni nos acordamos, pero fue totalmente inesperado.
  3. Supongo que habrá cierto consenso en señalar a LA Galaxy, que se ha venido estrepitosamente abajo desde el final del verano. Los movimientos en la plantilla han descompensado el equipo en el momento más inoportuno, y eso sorprende tratándose de Bruce Arena. Imagino que también habrá quien mencione a NYCFC, pero al ser un equipo de expansión prefiero darle algo de margen y, aunque es obvio que no ha cumplido sus objetivos, tampoco me parece que sea una decepción a destacar. Hay otros equipos con menos relevancia mediática pero que tampoco han estado a la altura y habría que fijarse también en ellos. En lo personal, me quedaría quizás con la confirmación del fin de ciclo de Real Salt Lake, que había sido un gran ejemplo a todos los niveles en el último lustro y que ahora parece haber perdido un poco el rumbo. 
  4. En lo deportivo, y dentro de lo que la liga puede hacer, creo que es necesario empezar a prestar más atención a la parcela defensiva y tratar de ir elevando el nivel de los entrenadores. Lo primero es complejo porque las normas salariales restan incentivos para contratar mejores defensas y porteros: los atacantes siempre cobran más y al final queda muy poco dinero disponible para atraer talento defensivo a la liga. Y en el apartado técnico tampoco es fácil: hace falta tiempo para aprender a manejarse en el sistema MLS, conocer muy bien el soccer a todos los niveles para saber qué jugadores pueden funcionar en tu plantilla, saber conjuntar estrellas mundiales con chicos muy verdes en todos los aspectos, etcétera, y eso hace que al final casi todas las franquicias opten por entrenadores locales, que al final tampoco parece que vayan muy sobrados de conocimientos tácticos y metodología avanzados. Vamos a ver si Vieira y, sobre todo Paunovic, que traen otros métodos de trabajo, pueden adaptarse bien a este ecosistema tan particular, porque la verdad es que creo que hace falta dar un gran paso adelante en este campo.
    En lo organizativo, con ir cumpliendo los pasos estratégicos que tiene previstos la MLS ya debería ser suficiente. No creo que llegue a ser la quinta gran liga del mundo en 2022, pero mientras hay un plan claro todo irá mejorando. Tengo interés por ver cómo evoluciona el seguimiento no ya a nivel de gran público en EE. UU., sino el concreto en ciertos mercados cuando determinados equipos se asienten y pase el boom de la novedad. Los planes de expansión a 28 equipos van a generar, creo, cierta dualidad en ese sentido: un puñado de franquicias con mucho empuje y ambición, y otras muchas que se quedarán en tierra de nadie, marchitándose por malas decisiones o falta de recursos. Es algo que pasa en todas las grandes ligas del país, pero la base de aficionados de esos otros deportes es más amplia y puede absorber esa pérdida de incentivos deportivos sin que las franquicias se resientan demasiado en lo económico, algo que no sé si ocurrirá en la MLS. Pero es algo que se verá a medio plazo.

Sergio Gutiérrez (Especialista MLS)

  1. Soy de los que cree que todos los títulos son merecidos, sea la forma de conseguirlos mas bonita o mas fea. Pero en este caso sí, estamos ante un mas que justo campeón. Portland empezó a fraguarse como el black horse en la segunda parte del verano (tan sólo tres derrotas desde agosto) donde los grandes equipos MLS demuestran su verdadero potencial. Caleb Porter ha sabido adaptar su filosofía al mundo profesional transformando su idea de juego en un fútbol mas practico con un resultado mas sólido defensivamente, el mayor handicap de la franquicia de Oregon en su corta historia MLS, y explotando aún mas su potencial ofensivo.
    En los playoffs su camino no ha sido el mas fácil, derrotar de camino a la final a equipos tan sólidos como Sporting Kansas City, Vancouver Whitecaps o Dallas, estos dos últimos con ventaja de campo en contra, tiene como premio colarse en una final en la que desafiaron a Columbus Crew sorprendiendo desde el inicio con una salida ofensiva que dio grandes resultados, convirtiéndose en el primer equipo que gana una MLS Cup en campo rival, algo que añade otro argumento más para declararlo justo vencedor.
  2. Llegó desde Italia y se llama Sebastian Giovinco. Dejemos de lado sus excelentes números y recordemos lo mucho que a las figuras que llegan desde Europa les cuesta adaptarse a la MLS. Que Giovinco haya demostrado este rendimiento, su compromiso con el equipo (y la liga) acabando por fin con el lastre que le suponía a Toronto ser el peor equipo de la historia de la liga, es mas que sorprendente cuando ya pocos dudábamos de la enésima reconstrucción del equipo canadiense. El futuro se presenta realmente optimista en los reds y eso es una grata noticia.  
  3. NYCFC. La primera temporada en la MLS para un equipo que empieza desde la nada no suele ser fácil, pero el proyecto neoyorquino no es equipo al uso donde su primera temporada de expansión es un banco de pruebas general. Es (era) algo más. La apuesta de un técnico ganador, Jason Kreis, que acabo desquiciado con su propia plantilla y superado por las exigencias e inversión en forma de dólares que llegaron desde arriba. Terminar como el cuarto peor equipo del año teniendo a una plantilla mucho más competitiva de lo que aparenta es el resultado de una nefasta gestión que ha terminado con un técnico ganador y con un gran caché despedido. 
  4. La MLS está en la buena dirección. Cada año que pasa, la liga tiene mas peso globalmente y la repercusión de lo que sucede semana a semana es buena. Pero está claro que debe mejorar deportivamente su nivel competitivo. Don Garber se marca el año 2020 como el momento de considerar la MLS como una liga top, pero aún faltan cuatro años en los que el trabajo de campo debe mejorar aún más. La llegada de grandes jugadores ayudará a alcanzar el nivel, pero el gran reto del fútbol estadounidense está en explotar el potencial de sus jugadores locales, que en definitiva serán los culpables de meter a la MLS entre una de las mejores ligas del mundo. La inversión realizada en instalaciones y categorías juveniles es tan grande que de no salir bien esta apuesta pasaría por ser un gran varapalo económico y social para el fútbol en EE. UU. 

Manuel Vaquero (Entrenador nivel 1)

  1. El título de Portland es totalmente merecido porque fue la franquicia que llegó en mejor momento  a estos playoffs. Un equipo sin estrellas a nivel mundial y muy equilibrado en cada una de sus líneas ha sido una de las claves más importantes para los leñadores. Además fueron fieles en todo momento a un estilo de juego que les llevó a superar a rivales muy difíciles en cada una de las rondas eliminatorias que disputó. A pesar de que en algunos momentos de la temporada los resultados no les favorecieron, siempre fueron fieles a un estilo que les llevó a convertirse en el décimo campeón de la competición.
  2. La buena temporada realizada por Dallas, que consiguió finalizar en la primera posición de la Conferencia Oeste en temporada regular y a punto estuvieron de clasificarse para la final. Más allá de estos logros, lo sorprendente fue el brillante futbol que desplegó a lo largo de la temporada con la plantilla más joven de la competición, llena de jugadores formados en las categorías inferiores de la franquicia texana. Un verdadero mérito del entrenador Óscar Pareja.
  3. La decepción fue la mala temporada de LA Galaxy, que fue de más a menos. Tuvieron un gran inicio de temporada con resultados que les llevaron a liderar la clasificación durante varias jornadas, pero en el último tercio del año sufrieron un bajón considerable, a causa sobre todo de la falta de rotación en los jugadores que disputaban los partidos. Esto les llevó a caer en la knockout round frente a los Seattle Sounders.
  4. La MLS necesita un sistema de competición que pueda darle mayor competitividad a la temporada regular, sin que sea necesario eliminar los playoffs (un clásico en los deportes estadounidenses), ni instaurar un sistema de ascensos y descensos.  También se podría mejorar el límite salarial de los equipos para darles mayor libertad para contratar jugadores franquicia.