La cultura de la derrota (XIII): Una temporada sin Amavi

Romelu Lukaku (Everton) e Idrissa Gana (Aston Villa) | Fotografía: Everton FC

Romelu Lukaku (Everton) e Idrissa Gana (Aston Villa) | Fotografía: Everton FC

El parón internacional del mes de noviembre ha hecho mella en el Aston Villa. Además de estar marcado por los atentados de París, lo que llevó a que en Goodison Park se celebrara un minuto de silencio y sonara La Marsellesa, los partidos que disputó la selección francesa sub-21 conllevaron la lesión de gravedad de Jordan Amavi. La rodilla del lateral izquierdo, hasta el momento el jugador más destacado dentro de un equipo cada vez más deprimido, dijo basta y no se volverá a ver el dorsal 23 de los villans sobre el césped al menos hasta la temporada 2016/17. Un abonado de Villa Park fue suficientemente contundente cuando dijo en público: "Prefiero un Amavi con una pierna a un Richardson [su sustituto] con las dos". 

Lo positivo fue que Rémi Garde tuvo dos semanas para ir conociendo más las posibilidades que le ofrece su plantilla, y aunque Gestede llegara también medio lesionado de sus compromisos con Benín, el francés esperaba que el trabajo comenzara a dar sus frutos poco a poco. Dentro de la nefasta noticia de la ausencia de Amavi, el ambiente en las Midlands es de un recuperado optimismo entre los exentrenadores y leyendas del club, que ven en Garde un técnico con un futuro prometedor que puede ser de ayuda en una situación límite. 

Llegados a Liverpool, el objetivo no era otro que mantenerse en la senda mostrada ante el Manchester City: si no se pueden marcar goles, por lo menos había que tratar de evitarlos en contra. En la mente de todos, por supuesto, estaba dedicarle el triunfo al caído Amavi, pero los deseos iban por una senda y la realidad por otra. El Everton no sólo mostró más mordiente que el Manchester City, sino que borró por completo a su rival. Al descanso ya vencía 3-0 y no se había cumplido la hora cuando el 4-0 que iba a ser definitivo ya estaba establecido. Barkley y Lukaku se repartieron el honor de perforar la meta de Guzan y, como se temía el abonado antes mencionado, la mayoría de las jugadas de peligro llegaron por la zona que le tocaba vigilar a Richardson, de quien Deulofeu no tuvo piedad. 

Veretout y Gana tienen que ser importantes en el nuevo proyecto del Aston Villa, y Rémi Garde los situó como volantes en un 4-3-3, escoltados por Westwood, que parece ir por delante del colombiano Sánchez en sus preferencias. A Veretout se le nota aún bastante falto de compenetración con sus compañeros, lo que terminaba derivando en pases mal entregados o regalos ingenuos a la medular toffee. Fue entonándose con el paso de los minutos y terminó bastante cómodo, pero los villans no tienen tiempo para adaptaciones, y cada minuto que se tarda en entrar en calor puede ser penalizado con uno o más goles en contra. 

Las oscuras nubes de Liverpool terminaron siendo tinieblas absolutas para un Aston Villa que se ha reencontrado con la derrota y pierde para lo que queda de curso a uno de los jugadores que más rendimiento podía ofrecer. Ahora todos esperan que Rémi Garde encuentre pronto la tecla o la temporada se hará especialmente larga en la zona de color burdeos de Birmingham.

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