La cultura de la derrota (IV): Un nuevo inicio

Shay Given y Ryan Shawcross (Stoke City) | Fotografía: Stoke City

Shay Given y Ryan Shawcross (Stoke City) | Fotografía: Stoke City

Stoke 0-4 Tottenham [Son (2), Dele, Kane]

Los títulos se deciden en las diez últimas jornadas y la liga comienza de verdad a partir de la cuarta jornada. Las tres primeras citas en el calendario de la Premier League no son más que las vueltas de calentamiento en todo GP de Fórmula 1, un mero tráiler antes de que comience la película que durará hasta el mes de mayo, con muchos equipos recuperando efectivos tras las citas internacionales de verano y las secretarías técnicas intentando pulir hasta el último día las plantillas en el mercado de fichajes. 

Todo ello llevó a que el Stoke se asegurara los fichajes de Martins Indi y Wilfried a última hora, al mismo tiempo que Wollscheid y Joselu abandonaban -cedidos- la competición inglesa tras una complicada adaptación en las filas de un equipo que se presume rocoso pero que en los últimos años está intentando cambiar el relato de su propia historia, lo que ha llevado a muchos medios de comunicación a conocer al Stoke como Stokelona, influenciado sin duda por Mark Hughes, técnico con pasado en el Camp Nou, y el perfil de sus incorporaciones en los últimos años, en los que no faltan jugadores de pie fino como el recién llegado Allen, Bojan o Arnautovic, los dos futbolistas con cartel de artistas en el bet365, al que los aficionados aún prefieren llamar Britannia en honor al nombre bajo el cual cayeron muchos grandes sometidos por un fútbol rudo y norteño en el que Tony Pulis o Rory Delap marcaban tendencia. 

Con la ventana de fichajes ya cerrada hasta el mes de enero y la primera pausa internacional debidamente efectuada, en Stoke-on-Trent comenzó de verdad la competición, con urgencias clasificatorias tempranas y la duda de saber cómo se compenetrarían Allen y Wilfried, titular a las primeras de cambio frente al Tottenham, rival nada agradecido para una situación comprometida. 

El marfileño y el galés combinaron bien desde un principio, y el Stoke demostró que tiene suficiente material en su once -y en el banquillo- para que no sea uno de los grandes candidatos a bajar, sino a pelear por puestos más dignos. Su afición se ilusionó cuando Arnautovic puso por delante a los potters en el cuarto minuto de partido, pero el banderín levantado del árbitro frustró esa temprana alegría. Fue sólo el principio de una tarde en la que todo salió del revés en casa. 

La dura batalla en el cuerpo a cuerpo terminó beneficiando casi siempre al Tottenham, lo que desquició en la banda a Mark Hughes, que se marchó expulsado antes del descanso dejando a su equipo sin una cabeza visible que dirigiera el timón de un equipo aún sin química. Mauricio Pochettino no desperdició la ocasión y ordenó a los suyos pisar el acelerador cuanto antes, con Son como futbolista más inspirado. El coreano puso el 0-1 antes del descanso, en lo que suponía la primera condena para un Stoke que aún sería más duramente castigado tras el paso por vestuarios. 

Mark Hughes se pasó el inicio del partido intentando que hubiera alguna forma de comunicación entre su posición en la grada y sus asistentes en el banquillo, pero la tecnología también se puso en su contra. Para cuando lo logró, el Tottenham ya había puesto tierra de por medio con el 0-2 y el 0-3 en un lapso de tres minutos. No había remontada posible, por mucho que reapareciera Bojan desde el banquillo para incrementar la finura del juego de un Stoke que, a pesar de todo, sí se acercó con peligro a la portería spur

La tarde pedía plegar velas y esperar nuevas oportunidades de lucimiento. En el condado de Staffordshire hay muchas esperanzas puestas en las nuevas caras del equipo, pero frente al Tottenham no se vio más que un puñado de buenas intenciones y una debilidad defensiva en la que el veterano Given, ya en la cuarentena, no hizo olvidar al lesionado Butland y terminó recibiendo un cuarto gol. Al Stoke le tocará remar contracorriente, pues todos, transatlánticos y modestas embarcaciones de la Premier League, han tomado ya sus posiciones para afrontar la travesía 2016/17 y han encontrado a los potters con el paso cambiado.