La cultura de la derrota (III): Hacer camino

Joshua King (Bournemouth) y Jason Puncheon (Crystal Palace) | Fotografía: AFC Bournemouth

Joshua King (Bournemouth) y Jason Puncheon (Crystal Palace) | Fotografía: AFC Bournemouth

Crystal Palace 1-1 Bournemouth (Dann | King)

El Bournemouth 2016/17 ya está en marcha, aunque aún no con la suavidad y consistencia esperada por Eddie Howe. Ya rumiada la derrota frente al West Ham con un triunfo en EFL Cup frente al Morecambe de cuarta categoría, los cherries volvían a reencontrarse con el amargo trago de afrontar una nuevo jornada de la Premier League desde abajo. El Crystal Palace fue la segunda piedra de toque consecutiva a domicilio, y en esta ocasión el resultado sí se pudo considerar positivo, por mucho que el juego que intenta mostrar el equipo aún no aparezca. 

Con el mercado de fichajes todavía abierto, al Bournemouth se le presentaba por delante el dilema de abandonar sus principios para salir cuanto antes de la zona de descenso o mantenerse fiel con el riesgo de que la dinámica se convirtiera en un escollo más para jugadores y cuerpo técnico con una tercera derrota consecutiva que comenzaría a encender las alarmas en torno al Vitality. Este último escenario no llegará a producirse, ya que en el ruidoso Selhurst Park de Londres llegó el primer punto de la temporada para un equipo que ya no es último clasificado.

Aunque el gol de King supone abandonar el último puesto de la clasificación, el Bournemouth volvió a irse con gesto contrariado del estadio tras ver cómo Dann empataba en la recta final del partido para el Crystal Palace. En honor a la verdad, el gol llegó al final pero pudo haberlo hecho mucho antes, pues los de Alan Pardew lo intentaron de todas las maneras posibles, incluso de penalti, pero Boruc estuvo inspirado negándole la celebración a Cabaye. En esta ocasión fue el Bournemouth el que se adelantó rápido, y al querer gestionar la renta comenzó a jugar de una forma espesa y poco atractiva mientras sus rivales se venían arriba con el paso de los minutos. 

Los primeros compases de la temporada no han sido especialmente positivos -ni fluidos- para Eddie Howe, que aún tendrá por delante unos días para buscar alguna pieza nueva que añadir a su plantilla en el mercado de fichajes. Sí ha conseguido que el equipo comience a poner en marcha su casillero de puntos, salvando el primer escollo que deben superar todos los candidatos a luchar por la permanencia. Una vez desatascado este engranaje, el gol de King puede ser considerado como lanzadera para que el Bournemouth vuelva a lucirse como el equipo valiente que demostró la temporada anterior para conseguir el siguiente triunfo parcial: salir de la zona de descenso. 

Sufrir en los últimos minutos es una tarea que tendrán que afrontar los cherries en multitud de ocasiones, y ante West Ham y Crystal Palace se ha demostrado que aún existen muchas facetas a pulir desde el punto de vista defensivo, justamente la zona en la que el Bournemouth es un equipo de clase media-baja puro. A la espera del brillo de sus jóvenes atacantes, es la defensa de Francis, Cook o Daniels la que tiene que dar un paso adelante y evitar los desengaños postreros vividos en el Olímpico y Selhurst Park. Mientras tanto, el Bournemouth hace camino al andar y ya ve por el retrovisor -aunque muy pegado a él- a un Stoke de inspiración culé que recibe golpes con mayor frecuencia.