La cultura de la derrota (II): Alegría con austeridad

El Watford dejó mejor impresión en Vicarage Road (Fotografía: West Bromwich Albion FC)

El Watford dejó mejor impresión en Vicarage Road (Fotografía: West Bromwich Albion FC)

Tony Pulis es toda una personalidad en la Premier League. El veterano técnico se ha convertido en una imagen de marca tras su gorra y sus gafas, una marca que más que garantizar, destaca más por lo que no ofrece: complicaciones. Con el galés se asentó el Stoke en la Premier League y con él se salvó holgadamente el Crystal Palace cuando parecía evidente que los del sur de Londres iban a volver a la Championship tras haber ascendido. Ahora trabaja en The Hawthorns, y verse relegado a la última posición no le ha supuesto ningún trauma.

Los baggies fueron goleados (0-3) por el Manchester City en su propia casa en la primera jornada, y a Tony Pulis no se le pasó por la cabeza justificar la derrota arguyendo el buen momento de David Silva o la eficacia recuperada de Touré Yaya. El técnico del West Brom pidió disculpas por haber jugado con dos delanteros y haber querido ofrecer una grata impresión a su afición, cuando lo habitual ante equipos grandes es apretar los dientes y hacer que sufran lo indecible. De aquí en adelante, los fuegos de artificio serían sólo para las fiestas, debió de repetirse a sí mismo tras darle la mano a Manuel Pellegrini.

Su exagerada austeridad resulta especialmente chocante en este momento de vacas gordas que se vive en el fútbol inglés. Un faraónico contrato televisivo ha llenado las arcas de todos los equipos de dinero y no hay excepciones a la hora de afrontar fichajes con cierto brillo mediático. La joya de la corona del West Brom es Salomón Rondón, el nuevo fichaje récord del club de las Midlands del Oeste, con un coste de 12 millones de libras (poco menos de 20 millones de euros). 

El venezolano llegó, fue presentado y comenzó a entrenar con sus nuevos compañeros, que en el horizonte tenían la visita a Vicarage Road, feudo del recién ascendido Watford. El equipo de Quique Sánchez destaca entre los novatos en esta Premier por su apabullante presencia en el mercado de fichajes configurando un equipo prácticamente nuevo, y también quería alegrar a su gente, que volvía a disfrutar de los hornets en la máxima categoría. Tony Pulis, por su parte, había aprendido la lección. 

El West Brom no brilló en ningún momento; es más, rara vez se acercó al arco de Artur Boruc. Fuera de casa, un punto es un punto y aunque repitieran en el once Saido Berahino y Rickie Lambert, dos delanteros, el interés por tomar la iniciativa fue bastante limitado. El Watford sí se dedicó a generar fútbol y a agradar, pero sin causar daños reales. Noventa minutos después, el 0-0 dio un punto a cada equipo, Rondón jugó sus discretos primeros minutos con la camiseta blanquiazul de los baggies y Tony Pulis se fue satisfecho a su casa. Sin fanfarrias, el West Brom ya no está situado en el último puesto y puede afrontar con mayor calma su propósito de la temporada, que no es otro que el de evitar sufrimientos innecesarios y sellar una vez más la permanencia. En eso sí que es un especialista su entrenador. 

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