La cultura de la derrota (I)

Harry Redknapp, entrenador del QPR (Fotografía: QPR)

Harry Redknapp, entrenador del QPR (Fotografía: QPR)

Hace tiempo que tenía ganas de sacar adelante una serie analizando los factores que se esconden detrás de una derrota. Acostumbrarse a ganar es relativamente sencillo y entre loas y parabienes se vive mucho mejor, pero en todo deporte tiene que haber un contrapunto a la gloria, y no son pocos los equipos que tienen que habituarse a convivir con el constante amargor de la derrota. El objetivo es reflejar en qué términos se produce esta convivencia, para lo cual se tomará como muestra el partido que dispute en cada jornada el último clasificado de la Premier League. 

Al jugarse la semana pasada la primera jornada, no había un colista per se, dado que todos comenzaban igualados a cero puntos. No obstante, el último equipo en ascender desde la Championship fue el QPR, que retornó a la máxima categoría del fútbol inglés tras superar al Derby en el playoff final. Precisamente fue el equipo de Harry Redknapp el que me llevó a fijarme en el crudo presente que viven los que luchan por sobrevivir. Durante la temporada 2012/13, el equipo londinense se vio empantanado en lo bajo de la clasificación de la Premier League hasta tal punto que su descenso fue inevitable, y todo ello a pesar de tener un presupuesto más que decente para haber tenido un curso tranquilo. 

Tras un año en el infierno, el QPR volvió tal como se fue, ocupando el último lugar en la clasificación -de forma virtual ahora- y con una plantilla que, aunque ha experimentado algunos cambios, sigue siendo reconocible respecto a aquella que descendió en la primavera de 2013. Algunos han vuelto a casa para marcar la diferencia -Barton o Rémy- y otros siguen defendiendo las rayas horizontales blancas y azules de los R's -Green, Hoilett, Traoré, Zamora, etcétera-.  

Una vez más, el presupuesto y el nivel individual de los jugadores del QPR hará que el objetivo sea una permanencia relativamente acomodada, pero en la primera jornada se encontró con el Hull, que lo devolvió a la realidad de un zarpazo. A pesar de las muchas oportunidades que los locales tuvieron ante su afición en Loftus Road, fueron los tigers los que se llevaron los tres puntos. Un equipo más conjuntado terminó haciéndose valer gracias a una jugada de estrategia finalizada por Chester, mientras Harry Redknapp veía en el banquillo los ajustes y automatismos que aún le faltan a su equipo para que haga valer lo que se espera de él. Por lo menos, no sufrió la derrota más clara del fin de semana y se libra del farolillo rojo, en el que aparece el Newcastle. Los magpies se llevaron un 0-2 por parte del Manchester City y afrontarán la segunda jornada en una posición extraña, viendo el estatus de los fichajes que han llegado al Sports Direct Arena esta temporada. Los de Alan Pardew serán los siguientes.