Año veinte (I): La desilusión de cada verano

Petr Cech ejerció como capitán en la primera jornada | Fotografía: Arsenal pics

Petr Cech ejerció como capitán en la primera jornada | Fotografía: Arsenal pics

Sucede todos los veranos de forma invariable. La potencia económica de la que disponen hoy los equipos de la Premier League inunda el mercado de billetes y la mayoría de clubes lucen su lustroso talonario para traer jugadores de campanillas. El Arsenal también, aunque de forma más discreta. El Arsenal siempre aboga por un perfil medio-bajo cuando se trata de salir a la caza de nombres que despierten la ilusión, pero Arsène Wenger se muestra contrario a darle ese gusto a la afición, optando por ir a por las piezas que el equipo necesita, más allá de su nombre o su salario. 

De este modo, esta temporada las caras nuevas en el Emirates son tres: Granit Xhaka, el magnífico cerebro de la selección suiza por el que el Mönchengladbach ha recibido 45 millones; Rob Holding, uno de los centrales que más ha destacado en Championship con el Bolton (no es moco de pavo la segunda categoría inglesa) y Takuma Asano, que se lució en el Mundial de Clubes defendiendo la camiseta del Sanfrecce y, más recientemente, dejó buen sabor de boca en los JJ. OO. con la selección japonesa. El futuro de Asano parece ligado a una cesión para seguir formándose, por lo que es una contratación a medio-largo plazo. Ninguno de los tres despierta evidentemente la ilusión de Ibrahimovic, pero Wenger es poco amigo de revoluciones, poniendo como ejemplo al Manchester United de la temporada pasada, que con cinco caras nuevas y más de cien millones de euros gastados, ni siquiera entró en competición europea. Filosofías de vida y de negocio. 

El fichaje de Xhaka se produjo además con la ventana de transferencias recién abierta, por lo que el aficionado gunner ocupó su asiento en el Emirates receloso, con la sensación de que la liga de la ilusión estaba un verano más perdida. Para que el agravio comparativo fuera mayor llegó el Liverpool de Jürgen Klopp, que en el segundo año del técnico alemán sigue reconstruyendo la plantilla a su gusto y, lógicamente, ha tenido que ir al mercado para terminar de tener el equipo a su gusto. En el once titular sólo estaba la novedad de Holding, mientras que los reds presentaban en sociedad a Klavan, Wijnaldum y Mané. 1-3 para el Liverpool en el partido de las novedades.

Walcott falló un penalti y después marcó el primer gol de la temporada para el Arsenal ante un Liverpool bastante tímido, que tras el descanso se quitó todos los reparos y empezó a asombrar con todo su despliegue ofensivo, que no es poco: Coutinho, Lallana y Mané dinamitaron el Emirates y pusieron un 1-4. No se necesitaban más señales. El Emirates pitaba y la cabeza de Arsène Wenger estaba otra vez en el disparadero. Chamberlain y Chambers maquillaron el resultado, pero el resultado no varió. Por tercera vez en cuatro temporadas, el Arsenal comenzó perdiendo en la Premier League. 

Forzamos a jugadores como Aaron Ramsey. Es imposible recuperarlos de la Eurocopa y tenerlos a punto
— Arsène Wenger

Si la estrategia conservadora del Arsenal en el mercado es la correcta o no, sólo la competición lo dirá más adelante. El 3-4 frente al Liverpool se explica desde otro prisma distinto, desde la disposición inicial elegida por Arsène Wenger. Con Ramsey recién incorporado de la Eurocopa, su presencia inmediata en el once titular resultó algo difícil de comprender teniendo a Cazorla disponible tras haber completado toda la pretemporada, ya recuperado de la lesión que lo tuvo en el dique seco la recta final del curso pasado. Del mismo modo, Walcott apareció por la banda derecha, devolviendo al banquillo a un Chamberlain que fue lo mejor de los gunners durante la pretemporada. Mientras Walcott duda año tras año si lo que le conviene es ser delantero o extremo, hay jugadores como Ox que tienen que conformarse con el banquillo por una cuestión de galones. 

Tampoco estuvo sobre el césped de inicio Xhaka, siendo el doble pivote titular Elneny-Coquelin. Al francés le tienen cogida la matrícula prácticamente todos los equipos de la Premier, y cuando llega uno como el Liverpool, con querencia por los ataques dinámicos, es fácil que se vea sobrepasado y, por supuesto, amonestado. Holding y Chambers, la improvisada dupla defensiva, sufrieron cuando los de Jürgen Klopp olieron el miedo y empezaron el bombardeo sobre ellos y la portería de Cech. En definitiva, falta mucho por ajustar en el Arsenal 2016/17, y más allá de los dos fichajes que en teoría están por venir, se agradecería que Arsène Wenger confiara en los recursos de su actual plantilla más de lo que hace en la actualidad. Con Ramsey ya lesionado, tendrá que hacerlo obligado. 

En definitiva, y tras los 90 minutos, es una victoria merecida. Siempre será difícil ganar en Londres al Arsenal, pero si ganas así es merecido.
— Jürgen Klopp